La estrategia de afiliación “masiva” del Partido Acción Nacional (PAN) no logró los resultados esperados y terminó por evidenciar la crisis interna y la desconexión del partido con la ciudadanía, luego de que en tres meses apenas registrara un crecimiento marginal de poco más del 1% en su padrón nacional.

De acuerdo con cifras del Registro Nacional de Militantes, el PAN pasó de 318 mil 799 afiliados a 322 mil 344, lo que representa únicamente 3 mil 545 nuevos militantes, pese al despliegue mediático y a los esfuerzos impulsados por la dirigencia nacional encabezada por Jorge Romero Herrera.
La campaña buscó atraer principalmente a jóvenes, con un discurso de “puertas abiertas” y diversas estrategias de promoción; sin embargo, los números reflejan un impacto limitado y una falta de entusiasmo ciudadano hacia el proyecto blanquiazul.
El escenario se agrava con la ausencia de figuras históricas del partido, como Vicente Fox y Felipe Calderón, quienes no se reafiliaron, al igual que Xóchitl Gálvez y Margarita Zavala, situación que, de acuerdo con analistas, profundiza la percepción de falta de liderazgo y rumbo dentro del PAN.
Lejos quedaron los años en los que el partido presumía millones de militantes. Actualmente, su padrón se mantiene apenas por encima del mínimo legal, lo que ha encendido alertas internas sobre la viabilidad de su modelo de organización y la persistencia de grupos cerrados de control al interior del instituto político.
Mientras el PAN enfrenta estancamiento y recicla a los mismos liderazgos, otros partidos como Morena continúan incrementando su base de afiliados y consolidando su presencia a nivel nacional.
La promesa de renovación quedó corta frente a los resultados. Ni campañas, ni incentivos, ni discursos motivacionales lograron revertir la tendencia de un partido que, para muchos ciudadanos, ya no logra conectar con las demandas sociales ni con las nuevas generaciones.
